Cómo Funciona la Retención de IRPF en tu Nómina
Explicamos el sistema de retención en origen, cómo se calcula y por qué puede variar cada mes según tu situación laboral.
Leer másDescubre qué gastos y contribuciones pueden reducir tu base imponible y cómo declararlas correctamente en tu declaración de la renta
Las deducciones fiscales son gastos o aportaciones que la ley permite restar de tu base imponible. Es decir, reducen la cantidad sobre la que pagas impuestos. Mucha gente deja dinero sobre la mesa sin saberlo — gastos legítimos que pueden ahorrarte cientos de euros cada año.
La clave está en identificarlas correctamente. No se trata de “trucos” o maneras de evadir impuestos. Son beneficios que la normativa fiscal reconoce explícitamente para empleados, autónomos y trabajadores con diferentes situaciones económicas. Lo importante es saber cuáles aplican a tu caso específico y documentarlas bien.
Estos son los gastos que la mayoría de trabajadores pueden deducir sin problema
Los gastos en transporte público para ir al trabajo son deducibles. Si usas coche particular, puedes deducir kilómetro a kilómetro. En 2026, la deducción es de 0,19 por kilómetro de recorrido (trayecto ida y vuelta).
Los cursos, másteres y formación profesional relacionada con tu trabajo son deducibles. No importa si son online u presenciales. Mantén los recibos y certificados de asistencia.
Ordenadores, software, teléfono móvil y otros dispositivos necesarios para tu trabajo. Si los compras tú mismo (no te los proporciona la empresa), puedes deducir una parte proporcional al uso profesional.
Si trabajas desde casa (total o parcialmente), puedes deducir una parte del alquiler, hipoteca, servicios e impuestos de vivienda. La deducción se calcula según el porcentaje de espacio dedicado a trabajo.
La factura de internet y teléfono móvil es deducible proporcionalmente. Si lo usas 60% para trabajo y 40% personal, deduces el 60% del gasto. Guarda los recibos como justificación.
Comidas de negocios, reuniones de clientes, material de oficina, revisión profesional de documentos. Todo lo que sea necesario para ejercer tu profesión entra aquí. La documentación es clave.
Hay gastos que van más allá de deducciones típicas. Son aportaciones obligatorias o voluntarias que directamente reducen lo que pagas de impuestos:
El proceso es directo si tienes la documentación en orden
Facturas, recibos, extractos bancarios, comprobantes de pago. Todo lo que justifique tus gastos. Organiza todo por categorías: transporte, formación, equipamiento. Sin documentación, la Hacienda no reconocerá nada.
No todos los gastos son 100% deducibles. Algunos requieren cálculos de proporción (como la oficina en casa o internet). Usa los porcentajes correctos según tu situación. Si tienes dudas, consulta con un gestor.
En Renta Web (si eres empleado) o en el formulario 100 (si eres autónomo), introduce cada deducción en su sección correspondiente. El sistema te guía automáticamente. Revisa dos veces antes de confirmar.
La Hacienda puede solicitar documentación hasta 4 años después. Mantén copias digitales y físicas de todos los comprobantes. Es tu respaldo si surge alguna pregunta en una inspección.
Errores comunes que muchas personas cometen sin darse cuenta
No esperes al final del año para empezar a juntar recibos. Crea un sistema desde enero. Una carpeta digital, una hoja de cálculo, lo que prefieras. Así no pierdes nada y tienes todo a mano cuando llega abril.
Si deduces el 100% de tu internet pero usas Netflix 3 horas al día, eso es problemático. La Hacienda lo ve. Sé realista: si usas el ordenador 70% para trabajo, deduce el 70%. Es más seguro y creíble.
Un traje para ir a la oficina no es deducible (es ropa personal). Pero un uniforme de empresa o ropa específica del sector sí lo es. Sé claro en esta distinción. Las multas por deducciones incorrectas son serias.
Existen herramientas gratuitas que te ayudan a calcular deducciones. La mayoría te muestran el ahorro estimado. No son sustituto de un asesor, pero son útiles para tener una idea inicial.
Las deducciones fiscales son un derecho. Muchas personas las ignoran simplemente porque no conocen sus opciones. Un empleado puede ahorrar entre 200 y 800 anuales declarando correctamente sus deducciones. Un autónomo, incluso más.
La clave es ser metódico: documenta desde el principio, mantén la honestidad en los cálculos, y revisa bien tu declaración antes de presentarla. Si tienes dudas, consulta con un asesor fiscal. El costo de una consulta se recupera fácilmente con lo que ahorras.
Tu próxima declaración de la renta puede ser significativamente mejor. Solo necesitas empezar a prestar atención a los gastos que hoy pasas por alto.
Este artículo ofrece información educativa sobre deducciones fiscales en España. No constituye asesoramiento fiscal profesional. Las normas tributarias cambian regularmente y cada situación personal es única. Te recomendamos consultar con un asesor fiscal certificado o gestoría profesional antes de hacer cambios en tu declaración de la renta. La Agencia Tributaria es la fuente oficial para información fiscal vinculante.